La gonartrosis es una enfermedad articular crónica, degenerativa y progresiva, resultante de eventos mecánicos y biológicos. Consiste en la pérdida del cartílago articular, la formación de osteofitos y la deformación de la articulación, de tal forma que se altera la morfología y la función de la rodilla.
Su prevalencia aumenta con la edad —afecta hasta a un 30% de la población mayor de 60 años— y es la más frecuente de las afecciones osteoarticulares, además de una de las causas más importantes de discapacidad entre los adultos mayores. Es más frecuente en mujeres y en personas con sobrepeso u obesidad.
Los más comunes son dolor —que en fases iniciales disminuye con el reposo y con el tiempo se vuelve continuo—, derrame de la articulación, limitación de la movilidad, crepitación, atrofia muscular (por desuso, generalmente del cuádriceps) e inestabilidad. En la gonartrosis severa, la destrucción del cartílago y la deformidad de la rodilla pueden llegar a incapacitar al paciente.
Prótesis unicompartimental de rodilla: En el caso de tener un único compartimento afectado por artrosis, podemos implantar una prótesis unicompartimental de rodilla. Más del 70% se realizan en el compartimento interno. Los nuevos implantes han mejorado los resultados y la tendencia actual es a incrementar su uso.
Prótesis total de rodilla: Si tenemos dos o los tres compartimentos afectados por artrosis, la solución es la prótesis total de rodilla. Es un procedimiento realizado desde hace décadas con muy buenos resultados. Hay varios tipos, y según las características del paciente y de la rodilla se elegirá con conservación o sustitución del ligamento cruzado posterior, cementadas o sin cementar, con vástagos tibiales.